GASTRONOMIA
DE OAXACA
La tradición culinaria de Oaxaca es
extraordinaria y está muy fuertemente arraigada. Existen catorce grupos étnicos
diferentes, con sus propios platillos. Es una zona de incomparable riqueza para
el turista interesado en gastronomía, etnología y cultura en general. Oaxaca es
la tierra del mezcal y de los famosos siete moles. Hay que dedicarle varios
días.
La gastronomía oaxaqueña es una de las
manifestaciones culturales que identifican y definen a su pueblo, por su
variedad, riqueza y complejidad que se han conservado a través de los siglos.
La mejor manera para disfrutar la comida oaxaqueña, es probándola, desde los
platillos “fuertes” que se acostumbran a disfrutar a la hora de la comida
La gastronomía de Oaxaca goza
de una variedad de moles de todos los sabores y colores, encontramos en tierras
oaxaqueñas desde el: Mole negro, Mole rojo, Mole coloradito, Mole almendrado,
Mole chichilo, Mole amarillo, Hígados de pollo estilo Oaxaca, Tasajo, Pozole
mixteco, Cecina, Caldo de gato, Chapulines, Tlayudas, Caldo de garbanzo,
Salchichas oaxaqueñas, Arroz chepil, Caldillo de vigilia, Chiles rellenos de
sardinas, Salsa de chiles serranos, Salsa de hormiga chicatana, Tamales de
chepil, Tamales de pescado del Istmo, Chiles de agua rellenos de quesillo,
Chiles pasilla rellenos de picadillo,
entro otras delicias culinarias.
En contraste con la alegría
expresada a través de la gastronomía en las celebraciones en el Valle de
Oaxaca, el duelo también se representa con ésta, pues a través de una taza de
chocolate o café de olla acompañado de pan o tamales de frijol o chipilin, se
manifiesta el agradecimiento de los deudos por la compañía y el apoyo ofrecido
por la gente del pueblo en tan difíciles momentos. No cabe duda que la gastronomía
de Oaxaca es el reflejo de su alma cultural sensible y mágica que se hace
presente al probar cada uno de sus platillos.
Aperitivos: El mezcal es
el aperitivo por excelencia en casi toda la región oaxaqueña. En la región de
Tlacolula de Matamoros se producen los mejores, como el de pechuga y el de
ollita. Los hay también añejados, reposados, almendrados y con sabor a nanche o
a naranja, siempre acompañados por la típica sal de gusano y limón.
Botanas: Hay una sorprendente variedad que incluye desde insectos como las hormigas, los chapulines y los gusanos de maguey, hasta las tlayudas con asiento (tortillas grandes y delgadas, fritas con grasa de puerco) para acompañar el delicioso quesillo y la cecina adobada o salada, además del chicharrón, la moronga y una gran variedad de memelas y pellizcadas.
El Rey: Cualquier comida oaxaqueña no estaría completa sin el mole, el rey de los platillos que, se dice, se hace de siete maneras distintas: negro, chichilo, colorado, coloradito, amarillito, amarillo y verde, aunque pudieran ser más, de acuerdo con la cocinera y con los ingredientes; se sabe, por ejemplo, que el mole negro lleva no menos de veinte.
Sopas: Elaboradas con diversos componentes
vegetales, destacan las de guías de calabaza, los caldos de carne con verduras
y las sopas de mariscos o de camarones gigantes procedentes del Istmo.
Platos Fuertes: Varios son los platillos que pueden
mencionarse, aunque los más importantes son el pollo, el guajolote y la gallina
en mole, los exquisitos tamales en hoja de plátano con un poco de mole adentro,
los chiles rellenos y las carnes de res o de puerco. Todos pueden acompañarse
con agua de chía, de horchata, de tamarindo y de almendra y arroz, o del
delicioso y fresco tejate, que parece estar en peligro de extinsión.
AGUA DE CHILACAYOTA
Es un agua natural preparada para mitigar el calor y endulzar el
paladar, la chilacayota es una calabaza propia del estado que se preGastronomia Oaxaqueñapara
cociéndose en agua de piloncillo con canela y se acompaña de rebanadas de piña.
Se puede comprar en el mercado o puestos de aguas tradicionales.
Sin duda de las maravillas de los sentidos
son las carnes asadas que se pueden comprar en el mercado 20 de noviembre en la
capital oaxaqueña o en cada tianguis o mercado de las comunidades, la antesala
del festín es el olor que la carne desprende al colocarse al carbón con
chilenas de agua y cebollas.
DULCES REGIONALES
Prácticamente en todos los mercados se
encuentran los dulces regionales, postres tradicionales de la panadería
oaxaqueña que se venden entre 8 a 10 pesos por pieza, se elaboran en diversas
presentaciones y van desde las empanaditas de lechecilla, coco o piña, a los
cascos, barquillos, gaznates, menguantitos, borrachos y mamones, son el
complemento perfecto de una nieve tradicional.
TEJATE
La bebida de los dioses, es una bebida que se
prepara a base de maíz, mamey y rosita de cacao, entre otros, es originaria de
San Andrés Huayapam y se puede encontrar desde 10 pesos en todos los mercados y
puestos de comidas de las calles o iglesias.
CONCLUSION:
Las personas son reconocidas como atentas
especialmente, alegres y también amables; lo que más visitan del lugar son las
playas hermosas que tiene, las zonas arqueológicas y naturales, seguido de las
arquitectónicas, sin olvidar también de sus Iglesias. Y más que nada la gran
variedad gastronómica que contiene. Necesitas probar muchos platillos…







Comentarios
Publicar un comentario